y mi favorita!!
lunes 10 de octubre de 2011
jueves 6 de octubre de 2011
THINK DIFFERENT
No es una novedad que diga que la persona que mas admiro en este trinche mundo, es Steve Jobs, así como Sergio Zurita es superultramegafan de Bob Dylan, yo me declaro fan de Steve, este hombre que tuvo una oportunidad de negocios, con una educacion en electrónica francamente limitada o nula, en compañía de El gran Woz (Steve Wozniak) iniciaron la manufactura de las famosas cajas azules, un divertido gadget, para hacer llamadas telefónicas a cualquier parte del mundo, sin pagar un solo centavo, al poco tiempo de fabricarlas y por poco ir con sus huesos a la cárcel, ellos ( este dúo dinámico) dejo la producción de este simpático aparato para dedicarse a la universidad!
Steve Wozniak trabajador de la compañía IBM, se propuso hacer un proyecto de bricolaje en su garaje, una computadora personal! al ser amigo incondicional de Woz, se unió al proyecto, y crearon la primera computadora personal, que no hacia gran cosa! solo unas rayas y puntos, pero! fueron los pioneros, en eso se basa la genialidad de estos ingeniosos "magos tecnologicos" se atrevieron a crear lo que a nadie en el mundo se les había ocurrido, poco después, recibieron apoyo financiero por mecenas que creyeron en su proyecto, l crearon la fundacion apple, la compañía mas valiosa los últimos 5 años en este mundo.
Steve no tuvo se le dio el éxito, de la noche a la mañana, de hecho tuvo una caída durisima al ser despedido de la compañía que el mismo creo, pero demostró que el éxito para el no tuvo nada que ver con la casualidad, formó el grupo pixar, donde hizo adelantos en la animación por computadora, así que si te gusta, toy story, los increibles, up, monstruos contra aliens, se lo debes en parte a este genio.
luego su gran, gran, logro Itunes, es el programa, de venta, de películas, música y aplicaciones mas importante de este mundo! es lo que le genera mas dinero a apple, por encima de su iphone y su ipod. exitos comerciales en telefonía movil y reproductores mp3.
No hablare del iphone ni del ipod, pues es un gadet muy querido por el mundo, el que tiene un equipo de apple, literalmente, LO AMA! sip, amas terriblemente a tu iphone, lo dudas? platica con algún usuario!
Finalmente la Ipad, un tablet hecho a semejanza al ipod touch y al iphone, exito exito exito!
Apple tv un sistema de entretenimiento donde conviertes tu television digital en una computadora multimedia, yo tengo uno y no lo cambio por nada!
Steve, donde quiera que te encuentres, se te va a extrañar muchisimo! gracias por tu aporte al mundo!
Steve Wozniak trabajador de la compañía IBM, se propuso hacer un proyecto de bricolaje en su garaje, una computadora personal! al ser amigo incondicional de Woz, se unió al proyecto, y crearon la primera computadora personal, que no hacia gran cosa! solo unas rayas y puntos, pero! fueron los pioneros, en eso se basa la genialidad de estos ingeniosos "magos tecnologicos" se atrevieron a crear lo que a nadie en el mundo se les había ocurrido, poco después, recibieron apoyo financiero por mecenas que creyeron en su proyecto, l crearon la fundacion apple, la compañía mas valiosa los últimos 5 años en este mundo.
Steve no tuvo se le dio el éxito, de la noche a la mañana, de hecho tuvo una caída durisima al ser despedido de la compañía que el mismo creo, pero demostró que el éxito para el no tuvo nada que ver con la casualidad, formó el grupo pixar, donde hizo adelantos en la animación por computadora, así que si te gusta, toy story, los increibles, up, monstruos contra aliens, se lo debes en parte a este genio.
luego su gran, gran, logro Itunes, es el programa, de venta, de películas, música y aplicaciones mas importante de este mundo! es lo que le genera mas dinero a apple, por encima de su iphone y su ipod. exitos comerciales en telefonía movil y reproductores mp3.
No hablare del iphone ni del ipod, pues es un gadet muy querido por el mundo, el que tiene un equipo de apple, literalmente, LO AMA! sip, amas terriblemente a tu iphone, lo dudas? platica con algún usuario!
Finalmente la Ipad, un tablet hecho a semejanza al ipod touch y al iphone, exito exito exito!
Apple tv un sistema de entretenimiento donde conviertes tu television digital en una computadora multimedia, yo tengo uno y no lo cambio por nada!
Steve, donde quiera que te encuentres, se te va a extrañar muchisimo! gracias por tu aporte al mundo!
miércoles 5 de octubre de 2011
Gane más, trabaje menos!
(Jo,jo,jo,) Mentira, estaba preparando una casa donde pondré mi consultorio!
Barriendo una casa de interés social donde seá mi lugar de trabajo y oyendo a Amada Miguel el tema los castillos de piedra, cantaba alegremente!
Aliviado del yugo de mis antiguos jefes, una de las razones por las que me salí era por el horario, saliendo a las 6:00 pm no me quedaban muchas opciones para seguir trabajando, (si tan solo me hubieran recortado el horario, hasta las 3 pensaba dentro de mi)
De pronto! me hablo mi papá al celular, diciéndome que me hablaron del trabajo un licenciado (otra vez pensé, chin querrán?)
Al responder el llamado, contesta un antiguo jefe, me dice: Zovec? Oye te tengo una propuesta, te doy tu mismo sueldo, de lunes a viernes, pero saliendo a las tres! (debe ser una broma pensé!)
Comenzar un consultorio exitoso, se compone de varias cosas, entre las cuales el tiempo es esencial pero desafortunadamente se requiere dinero! Y como la verdad el varo no me sobra, le acepte el trabajo! hasta no tener un flujo constante de consulta, podré dejar de tener un trabajo adicional, me odio por boicotear mi conducta rebelde!
Que quieren? Bajo de todo este monumento a la belleza masculina, , solo se encuentra un tipo que necesita llevar a la casa comida! martes 4 de octubre de 2011
Fue un gusto conocerlo!
Como poder darle todo lo que necesita, para vivir una vida digna? La vida seguía, pero mi cheque nunca cambiò ni un céntimo, Tenia que conseguir otro trabajo adicional para que no faltara dinero en la casa, luego de pensarlo un momento, me di cuenta que mi kilométrico horario, iba de 8 am a 6 pm, después de esa hora lo único que aspiraba era, a descansar en una cama que extenuante es el lunes a viernes.
Hable con mi supervisor, pidendo una reducciòn de horario, èste se negò, argumentando que es "anticonstitucional reducir el sueldo a un empleado", por lo que decidi, renunciar, no solo al trabajo, sino a mi liquidacion, vacaciones, antiguedad.
Un dia, llegue con mi carta, fui a la oficina de jefe de personal, le entregue mi carta de renuncia, la coordinadora solo se limito a decir, "fue un gusto conocerlo" NO PUEDO CREERLO, TENìA 10 SEGUNDOS DE HABERLA VISTO!! socarronamente le dije.. Pero si no me conoce!
- Tiene razòn pero por mi parte es todo! repondiò.
mmmh ok gracias por su tiempo, me despedi de mi querida compañera de consultorio y me fui!
Pienso que mi trabajo y mi tiempo vale mas que el cheque que muy mezquinamente me dan!
Aunque no lo crean, estoy feliz!
Un dia, llegue con mi carta, fui a la oficina de jefe de personal, le entregue mi carta de renuncia, la coordinadora solo se limito a decir, "fue un gusto conocerlo" NO PUEDO CREERLO, TENìA 10 SEGUNDOS DE HABERLA VISTO!! socarronamente le dije.. Pero si no me conoce!
- Tiene razòn pero por mi parte es todo! repondiò.
mmmh ok gracias por su tiempo, me despedi de mi querida compañera de consultorio y me fui!
Pienso que mi trabajo y mi tiempo vale mas que el cheque que muy mezquinamente me dan!
Aunque no lo crean, estoy feliz!
lunes 4 de abril de 2011
Carta Abieta a los politicos y los criminales por Javier Sicilia
El brutal asesinato de mi hijo Juan Francisco, de Julio César Romero Jaime, de Luis Antonio Romero Jaime y de Gabriel Anejo Escalera, se suma a los de tantos otros muchachos y muchachas que han sido igualmente asesinados a lo largo y ancho del País a causa no sólo de la guerra desatada por el Gobierno de Calderón contra el crimen organizado, sino del pudrimiento del corazón que se ha apoderado de la mal llamada clase política y de la clase criminal, que ha roto sus códigos de honor.
No quiero, en esta carta, hablarles de las virtudes de mi hijo, que eran inmensas, ni de las de los otros muchachos que vi florecer a su lado, estudiando, jugando, amando, creciendo, para servir, como tantos otros muchachos, a este País que ustedes han desgarrado. Hablar de ello no serviría más que para conmover lo que ya de por sí conmueve el corazón de la ciudadanía hasta la indignación.
No quiero tampoco hablar del dolor de mi familia y de la familia de cada uno de los muchachos destruidos. Para ese dolor no hay palabras –sólo la poesía puede acercarse un poco a él, y ustedes no saben de poesía–. Lo que hoy quiero decirles desde esas vidas mutiladas, desde ese dolor que carece de nombre porque es fruto de lo que no pertenece a la naturaleza -la muerte de un hijo es siempre antinatural y por ello carece de nombre: entonces no se es huérfano ni viudo, se es simple y dolorosamente nada–, desde esas vidas mutiladas, desde ese sufrimiento, desde la indignación que esas muertes han provocado, es simplemente que estamos hasta la madre.
Estamos hasta la madre de ustedes, políticos –y cuando digo políticos no me refiero a ninguno en particular, sino a una buena parte de ustedes, incluyendo a quienes componen los partidos–, porque en sus luchas por el poder han desgarrado el tejido de la nación, porque en medio de esta guerra mal planteada, mal hecha, mal dirigida, de esta guerra que ha puesto al País en estado de emergencia, han sido incapaces –a causa de sus mezquindades, de sus pugnas, de su miserable grilla, de su lucha por el poder– de crear los consensos que la nación necesita para encontrar la unidad sin la cual este País no tendrá salida; estamos hasta la madre, porque la corrupción de las instituciones judiciales genera la complicidad con el crimen y la impunidad para cometerlo; porque, en medio de esa corrupción que muestra el fracaso del Estado, cada ciudadano de este País ha sido reducido a lo que el filósofo Giorgio Agamben llamó, con palabra griega, zoe: la vida no protegida, la vida de un animal, de un ser que puede ser violentado, secuestrado, vejado y asesinado impunemente; estamos hasta la madre porque sólo tienen imaginación para la violencia, para las armas, para el insulto y, con ello, un profundo desprecio por la educación, la cultura y las oportunidades de trabajo honrado y bueno, que es lo que hace a las buenas naciones; estamos hasta la madre porque esa corta imaginación está permitiendo que nuestros muchachos, nuestros hijos, no sólo sean asesinados sino, después, criminalizados, vueltos falsamente culpables para satisfacer el ánimo de esa imaginación; estamos hasta la madre porque otra parte de nuestros muchachos, a causa de la ausencia de un buen plan de gobierno, no tienen oportunidades para educarse, para encontrar un trabajo digno y, arrojados a las periferias, son posibles reclutas para el crimen organizado y la violencia; estamos hasta la madre porque a causa de todo ello la ciudadanía ha perdido confianza en sus gobernantes, en sus policías, en su Ejército, y tiene miedo y dolor; estamos hasta la madre porque lo único que les importa, además de un poder impotente que sólo sirve para administrar la desgracia, es el dinero, el fomento de la competencia, de su pinche “competitividad” y del consumo desmesurado, que son otros nombres de la violencia.
De ustedes, criminales, estamos hasta la madre, de su violencia, de su pérdida de honorabilidad, de su crueldad, de su sinsentido.
Antiguamente ustedes tenían códigos de honor. No eran tan crueles en sus ajustes de cuentas y no tocaban ni a los ciudadanos ni a sus familias.
Ahora ya no distinguen. Su violencia ya no puede ser nombrada porque ni siquiera, como el dolor y el sufrimiento que provocan, tiene un nombre y un sentido.
Han perdido incluso la dignidad para matar.
Se han vuelto cobardes como los miserables sonderkommandos nazis que asesinaban sin ningún sentido de lo humano a niños, muchachos, muchachas, mujeres, hombres y ancianos, es decir, inocentes.
Estamos hasta la madre porque su violencia se ha vuelto infrahumana, no animal –los animales no hacen lo que ustedes hacen–, sino subhumana, demoniaca, imbécil.
Estamos hasta la madre porque en su afán de poder y de enriquecimiento humillan a nuestros hijos y los destrozan y producen miedo y espanto.
Ustedes, “señores” políticos, y ustedes, “señores” criminales –lo entrecomillo porque ese epíteto se otorga sólo a la gente honorable–, están con sus omisiones, sus pleitos y sus actos envileciendo a la nación.
La muerte de mi hijo Juan Francisco ha levantado la solidaridad y el grito de indignación –que mi familia y yo agradecemos desde el fondo de nuestros corazones– de la ciudadanía y de los medios. Esa indignación vuelve de nuevo a poner ante nuestros oídos esa acertadísima frase que Martí dirigió a los gobernantes: “Si no pueden, renuncien”.
Al volverla a poner ante nuestros oídos –después de los miles de cadáveres anónimos y no anónimos que llevamos a nuestras espaldas, es decir, de tantos inocentes asesinados y envilecidos–, esa frase debe ir acompañada de grandes movilizaciones ciudadanas que los obliguen, en estos momentos de emergencia nacional, a unirse para crear una agenda que unifique a la nación y cree un estado de gobernabilidad real.
Las redes ciudadanas de Morelos están convocando a una marcha nacional el miércoles 6 de abril que saldrá a las 5:00 PM del monumento de la Paloma de la Paz para llegar hasta el Palacio de Gobierno en Cuernavaca, exigiendo justicia y paz.
Si los ciudadanos no nos unimos a ella y la reproducimos constantemente en todas las ciudades, en todos los municipios o delegaciones del País, si no somos capaces de eso para obligarlos a ustedes, “señores” políticos, a gobernar con justicia y dignidad, y a ustedes, “señores” criminales, a retornar a sus códigos de honor y a limitar su salvajismo, la espiral de violencia que han generando nos llevará a un camino de horror sin retorno.
Si ustedes, “señores” políticos, no gobiernan bien y no toman en serio que vivimos un estado de emergencia nacional que requiere su unidad, y ustedes, “señores” criminales, no limitan sus acciones, terminarán por triunfar y tener el poder, pero gobernarán o reinarán sobre un montón de osarios y de seres amedrentados y destruidos en su alma. Un sueño que ninguno de nosotros les envidia.
No hay vida, escribía Albert Camus, sin persuasión y sin paz, y la historia del México de hoy sólo conoce la intimidación, el sufrimiento, la desconfianza y el temor de que un día otro hijo o hija de alguna otra familia sea envilecido y masacrado, sólo conoce que lo que ustedes nos piden es que la muerte, como ya está sucediendo hoy, se convierta en un asunto de estadística y de administración al que todos debemos acostumbrarnos.
Porque no queremos eso, el próximo miércoles saldremos a la calle; porque no queremos un muchacho más, un hijo nuestro, asesinado, las redes ciudadanas de Morelos están convocando a una unidad nacional ciudadana que debemos mantener viva para romper el miedo y el aislamiento que la incapacidad de ustedes, “señores” políticos, y la crueldad de ustedes, “señores” criminales, nos quieren meter en el cuerpo y en el alma.
Recuerdo, en este sentido, unos versos de Bertolt Brecht cuando el horror del nazismo, es decir, el horror de la instalación del crimen en la vida cotidiana de una nación, se anunciaba: “Un día vinieron por los negros y no dije nada; otro día vinieron por los judíos y no dije nada; un día llegaron por mí (o por un hijo mío) y no tuve nada que decir”. Hoy, después de tantos crímenes soportados, cuando el cuerpo destrozado de mi hijo y de sus amigos ha hecho movilizarse de nuevo a la ciudadanía y a los medios, debemos hablar con nuestros cuerpos, con nuestro caminar, con nuestro grito de indignación para que los versos de Brecht no se hagan una realidad en nuestro País.
Javier Sicilia,
Poeta, escritor, periodista.
No quiero, en esta carta, hablarles de las virtudes de mi hijo, que eran inmensas, ni de las de los otros muchachos que vi florecer a su lado, estudiando, jugando, amando, creciendo, para servir, como tantos otros muchachos, a este País que ustedes han desgarrado. Hablar de ello no serviría más que para conmover lo que ya de por sí conmueve el corazón de la ciudadanía hasta la indignación.
No quiero tampoco hablar del dolor de mi familia y de la familia de cada uno de los muchachos destruidos. Para ese dolor no hay palabras –sólo la poesía puede acercarse un poco a él, y ustedes no saben de poesía–. Lo que hoy quiero decirles desde esas vidas mutiladas, desde ese dolor que carece de nombre porque es fruto de lo que no pertenece a la naturaleza -la muerte de un hijo es siempre antinatural y por ello carece de nombre: entonces no se es huérfano ni viudo, se es simple y dolorosamente nada–, desde esas vidas mutiladas, desde ese sufrimiento, desde la indignación que esas muertes han provocado, es simplemente que estamos hasta la madre.
Estamos hasta la madre de ustedes, políticos –y cuando digo políticos no me refiero a ninguno en particular, sino a una buena parte de ustedes, incluyendo a quienes componen los partidos–, porque en sus luchas por el poder han desgarrado el tejido de la nación, porque en medio de esta guerra mal planteada, mal hecha, mal dirigida, de esta guerra que ha puesto al País en estado de emergencia, han sido incapaces –a causa de sus mezquindades, de sus pugnas, de su miserable grilla, de su lucha por el poder– de crear los consensos que la nación necesita para encontrar la unidad sin la cual este País no tendrá salida; estamos hasta la madre, porque la corrupción de las instituciones judiciales genera la complicidad con el crimen y la impunidad para cometerlo; porque, en medio de esa corrupción que muestra el fracaso del Estado, cada ciudadano de este País ha sido reducido a lo que el filósofo Giorgio Agamben llamó, con palabra griega, zoe: la vida no protegida, la vida de un animal, de un ser que puede ser violentado, secuestrado, vejado y asesinado impunemente; estamos hasta la madre porque sólo tienen imaginación para la violencia, para las armas, para el insulto y, con ello, un profundo desprecio por la educación, la cultura y las oportunidades de trabajo honrado y bueno, que es lo que hace a las buenas naciones; estamos hasta la madre porque esa corta imaginación está permitiendo que nuestros muchachos, nuestros hijos, no sólo sean asesinados sino, después, criminalizados, vueltos falsamente culpables para satisfacer el ánimo de esa imaginación; estamos hasta la madre porque otra parte de nuestros muchachos, a causa de la ausencia de un buen plan de gobierno, no tienen oportunidades para educarse, para encontrar un trabajo digno y, arrojados a las periferias, son posibles reclutas para el crimen organizado y la violencia; estamos hasta la madre porque a causa de todo ello la ciudadanía ha perdido confianza en sus gobernantes, en sus policías, en su Ejército, y tiene miedo y dolor; estamos hasta la madre porque lo único que les importa, además de un poder impotente que sólo sirve para administrar la desgracia, es el dinero, el fomento de la competencia, de su pinche “competitividad” y del consumo desmesurado, que son otros nombres de la violencia.
De ustedes, criminales, estamos hasta la madre, de su violencia, de su pérdida de honorabilidad, de su crueldad, de su sinsentido.
Antiguamente ustedes tenían códigos de honor. No eran tan crueles en sus ajustes de cuentas y no tocaban ni a los ciudadanos ni a sus familias.
Ahora ya no distinguen. Su violencia ya no puede ser nombrada porque ni siquiera, como el dolor y el sufrimiento que provocan, tiene un nombre y un sentido.
Han perdido incluso la dignidad para matar.
Se han vuelto cobardes como los miserables sonderkommandos nazis que asesinaban sin ningún sentido de lo humano a niños, muchachos, muchachas, mujeres, hombres y ancianos, es decir, inocentes.
Estamos hasta la madre porque su violencia se ha vuelto infrahumana, no animal –los animales no hacen lo que ustedes hacen–, sino subhumana, demoniaca, imbécil.
Estamos hasta la madre porque en su afán de poder y de enriquecimiento humillan a nuestros hijos y los destrozan y producen miedo y espanto.
Ustedes, “señores” políticos, y ustedes, “señores” criminales –lo entrecomillo porque ese epíteto se otorga sólo a la gente honorable–, están con sus omisiones, sus pleitos y sus actos envileciendo a la nación.
La muerte de mi hijo Juan Francisco ha levantado la solidaridad y el grito de indignación –que mi familia y yo agradecemos desde el fondo de nuestros corazones– de la ciudadanía y de los medios. Esa indignación vuelve de nuevo a poner ante nuestros oídos esa acertadísima frase que Martí dirigió a los gobernantes: “Si no pueden, renuncien”.
Al volverla a poner ante nuestros oídos –después de los miles de cadáveres anónimos y no anónimos que llevamos a nuestras espaldas, es decir, de tantos inocentes asesinados y envilecidos–, esa frase debe ir acompañada de grandes movilizaciones ciudadanas que los obliguen, en estos momentos de emergencia nacional, a unirse para crear una agenda que unifique a la nación y cree un estado de gobernabilidad real.
Las redes ciudadanas de Morelos están convocando a una marcha nacional el miércoles 6 de abril que saldrá a las 5:00 PM del monumento de la Paloma de la Paz para llegar hasta el Palacio de Gobierno en Cuernavaca, exigiendo justicia y paz.
Si los ciudadanos no nos unimos a ella y la reproducimos constantemente en todas las ciudades, en todos los municipios o delegaciones del País, si no somos capaces de eso para obligarlos a ustedes, “señores” políticos, a gobernar con justicia y dignidad, y a ustedes, “señores” criminales, a retornar a sus códigos de honor y a limitar su salvajismo, la espiral de violencia que han generando nos llevará a un camino de horror sin retorno.
Si ustedes, “señores” políticos, no gobiernan bien y no toman en serio que vivimos un estado de emergencia nacional que requiere su unidad, y ustedes, “señores” criminales, no limitan sus acciones, terminarán por triunfar y tener el poder, pero gobernarán o reinarán sobre un montón de osarios y de seres amedrentados y destruidos en su alma. Un sueño que ninguno de nosotros les envidia.
No hay vida, escribía Albert Camus, sin persuasión y sin paz, y la historia del México de hoy sólo conoce la intimidación, el sufrimiento, la desconfianza y el temor de que un día otro hijo o hija de alguna otra familia sea envilecido y masacrado, sólo conoce que lo que ustedes nos piden es que la muerte, como ya está sucediendo hoy, se convierta en un asunto de estadística y de administración al que todos debemos acostumbrarnos.
Porque no queremos eso, el próximo miércoles saldremos a la calle; porque no queremos un muchacho más, un hijo nuestro, asesinado, las redes ciudadanas de Morelos están convocando a una unidad nacional ciudadana que debemos mantener viva para romper el miedo y el aislamiento que la incapacidad de ustedes, “señores” políticos, y la crueldad de ustedes, “señores” criminales, nos quieren meter en el cuerpo y en el alma.
Recuerdo, en este sentido, unos versos de Bertolt Brecht cuando el horror del nazismo, es decir, el horror de la instalación del crimen en la vida cotidiana de una nación, se anunciaba: “Un día vinieron por los negros y no dije nada; otro día vinieron por los judíos y no dije nada; un día llegaron por mí (o por un hijo mío) y no tuve nada que decir”. Hoy, después de tantos crímenes soportados, cuando el cuerpo destrozado de mi hijo y de sus amigos ha hecho movilizarse de nuevo a la ciudadanía y a los medios, debemos hablar con nuestros cuerpos, con nuestro caminar, con nuestro grito de indignación para que los versos de Brecht no se hagan una realidad en nuestro País.
Javier Sicilia,
Poeta, escritor, periodista.
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